Cuba: entre un diálogo difícil y una operación militar inminente

Los vuelos de reconocimiento y las sanciones económicas apuntan, según analistas citados por Axios, a una inminente operación militar en Cuba.

Dron de reconocimiento MQ-4C Triton.
Dron de reconocimiento MQ-4C Triton.

Estados Unidos ha aumentado de manera sostenida su presión sobre Cuba en las últimas semanas. Las sanciones económicas, el discurso confrontacional de la administración Trump y el notable incremento de los vuelos de reconocimiento frente a las costas de la isla, alimentan las especulaciones sobre si Washington podría estar preparando una intervención.

Aunque el panorama dista de ser concluyente, las señales inquietan tanto a observadores como a los propios cubanos en la isla y el exilio. En declaraciones a Axios, el director interino del Instituto de Estudios Cubanos de la Universidad Internacional de Florida, Sebastian Arcos, advirtió que una operación militar similar a la realizada en Venezuela a inicios de enero parece inminente, y señaló que el 20 de mayo, Día de la Independencia cubana, es una fecha con gran carga simbólica que podría marcar un giro significativo para Cuba.

Los vuelos de reconocimiento y la similitud con Venezuela

Vuelos de reconocimiento próximos a Cuba. Fuente: CNN
Vuelos de reconocimiento próximos a Cuba. Fuente: CNN

Un análisis difundido el lunes 10 de mayo por CNN, basado en datos públicos de aviación tomados de FlightRadar24, revela que la Marina y la Fuerza Aérea de Estados Unidos han realizado al menos 25 vuelos de inteligencia frente a las costas cubanas desde el 4 de febrero. Los medios empleados incluyen aviones de patrullaje marítimo P-8A Poseidon, el célebre RC-135V Rivet Joint, y drones de reconocimiento MQ-4C Triton, algunos de ellos volando a menos de 64 kilómetros de la costa.

Lo más llamativo, según el reporte de CNN, no es tanto la proximidad como el hecho de que, antes de febrero, ese tipo de vuelos visibles casi no se realizaban cerca de Cuba. CNN subraya además que se trata de las mismas aeronaves activas en el conflicto con Irán, y que lo que hoy se observa con respecto al conflicto entre La Habana y Washington es muy similar a lo que precedió tanto a la captura de Maduro en enero como al inicio de la guerra en Irán.

Sin embargo, la evidente analogía con Venezuela merece un examen más profundo. El 11 de mayo, durante una conferencia de prensa en Nairobi, el secretario general de la ONU, António Guterres, dijó al respecto: “No es posible una situación similar, porque Venezuela fue completamente diferente. En Venezuela, hay que ser honesto, hubo una operación militar contra Maduro, pero creo que hubo muy amplias complicidades dentro del sistema político venezolano”.

Marco Rubio y Donald Trump: la presión discursiva

Sin embargo, también es cierto que la administración Trump no ha moderado su discurso sobre Cuba, reconociendo que todas las opciones están sobre la mesa, incluida una operación militar.

En este sentido, un portavoz del Departamento de Estado explicó a Axios que el régimen “continúa demostrando su indiferencia ante el sufrimiento del pueblo” y que Trump “preferiría una solución diplomática”, pero no permitirá que la isla se convierta en una amenaza mayor para la seguridad de Estados Unidos.

También en declaraciones a Axios, un funcionario de la Casa Blanca describió a Cuba, como “una nación en colapso que ha sido gobernada de manera terrible durante muchos años y cuyos gobernantes han sufrido un duro revés con la pérdida del apoyo de Venezuela”, añadiendo que la isla “caerá en breve” y que Washington estará “ahí para ayudarlos”.

El propio Trump sugirió a inicios de mayo que un portaviones, a su regreso de Irán, podría apostarse frente a la costa cubana y que entonces el régimen se rendiría. La posibilidad de que eso ocurra en las próximas semanas es, sin embargo, remota: el portaviones Abraham Lincoln, al que Trump se refirió entonces, ha operado en el Mar Arábigo desde el 28 de febrero y su traslado al Caribe no sería rápido ni factible mientras el conflicto iraní continúe sin resolverse.

Sebastian Arcos y el 20 de Mayo

Imagen alegórica de la República de Cuba, reconocida oficialmente el 20 de mayo de 1902.
Imagen alegórica de la República de Cuba, reconocida oficialmente el 20 de mayo de 1902.

No obstante, para Sebastian Arcos el escenario actual recupera una posibilidad que se había postergado. En su declaración a Axios, señaló que una intervención militar le había parecido posible cuando en enero Trump declaró a Cuba una amenaza para la seguridad nacional, aunque entonces la guerra con Irán desvió los activos militares hacia el Medio Oriente. “Todo quedó en suspenso”, dijo Arcos, pero “ahora que la guerra de Irán está en un limbo, veo una especie de refocalización en Cuba, no solo por los vuelos de reconocimiento, sino también por las declaraciones del presidente y de Rubio, y por las sanciones recién anunciadas”, explicó.

Arcos descartó que Trump opte por una invasión terrestre, pero apuntó que podría buscar “una acción militar a distancia” concebida para “sacudir al régimen, quebrar el liderazgo y quizás crear una oportunidad para que emerja un nuevo liderazgo”. Y añadió una fecha: el 20 de mayo, Día de la Independencia cubana. “Definitivamente hay una sensación de expectativa y ansiedad en Miami y en Cuba”, advirtió Arcos.

La fecha tiene una carga simbólica innegable, no solo por ser el Día de la Independencia y la declaración de la República de Cuba, sino también porque justo ese día se conmemora el fin de la ocupación estadounidense: cualquier acción de Washington ese día multiplicaría su impacto político. Pero, más allá del simbolismo, señalar el 20 de mayo como momento para el inicio de una operación militar implica suponer que la guerra de Irán estará suficientemente resuelta entonces para liberar recursos militares, y que las sanciones y la vía diplomática habrán fracasado por completo con el régimen cubano. Son condiciones posibles aunque quizás no tan probables en un escenario donde la incertidumbre ha sido hasta ahora la única constante. Lo que sí resulta obvio es que esa fecha agrega una presión adicional sobre tensiones que ya son, de por sí, bastante elevadas.

Trump no tiene intención de invadir Cuba, asegura Lula da Silva

Los presidentes Donald Trump y Lula da Silva en la Casa Blanca. Foto: Ricardo Stuckert
Los presidentes Donald Trump y Lula da Silva en la Casa Blanca. Foto: Ricardo Stuckert

Por otra parte, no todos los indicios apuntan a una acción militar. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ofreció el 7 de mayo una lectura distinta de la situación tras su encuentro en la Casa Blanca con Donald Trump. En su conferencia de prensa, desde la embajada brasileña en Washington, Lula da Silva declaró haber oído a Trump afirmar, en privado, que no tiene intenciones de invadir Cuba; algo que el mandatario brasileño interpretó como “una gran señal”.

Según Lula, muy próximo al poder de la isla, Cuba está dispuesta a dialogar para que Estados Unidos ponga fin al bloqueo. Su declaración fue bien recibida por quienes buscan una moderación del conflicto, pero su credibilidad como termómetro de las intenciones reales del presidente estadounidense y del régimen cubano es limitada: Trump ha demostrado en múltiples ocasiones que lo que dice en privado y lo que termina haciendo no siempre coinciden; y aunque el régimen de la isla ha expresado en todos los espacios posibles su disposición a dialogar, se niega a hacer cualquier cambio que conduzca a la democracia, acusa a Estados Unidos como único responsable de la crisis humanitaria que sufre el pueblo, amenaza con un “baño de sangre” si Estados Unidos se decide a atacar, y no libera a sus más de mil prisioneros políticos.

Así, los gestos y declaraciones de Donald Trump y Marco Rubio, y los del propio régimen cubano, no han hecho más que aumentar la tensión.

La ONU pide diálogo y advierte contra una solución militar

António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas.
António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas.

En ese contexto, las declaraciones de Guterres el 11 de mayo en Nairobi insisten en la urgencia de una salida negociada. Refiriéndose a las sanciones de Estados Unidos y a una posible acción militar, fue claro: “No existe una solución militar” para el caso cubano, dijo, y llamó a “un diálogo significativo” entre las partes para evitar que el pueblo continúe sufriendo.

La posición de la ONU en relación con Cuba está respaldada, recordó Guterres, por una resolución anual de la Asamblea General que considera las sanciones estadounidenses contrarias al derecho internacional.

Un escenario de presión máxima

Mientras la administración Trump mantiene múltiples opciones abiertas sobre Cuba, sin tomar aún una decisión definitiva, la isla afronta una crisis humanitaria agravada por las sanciones económicas de Washington, y la ONU aboga por un diálogo difícil aunque preferible a cualquier solución bélica.

Más que una acción militar inminente, lo que el 20 de mayo podría desencadenar es, tal vez, una nueva escalada en la presión: más sanciones contra un régimen que ya muestra signos evidentes de fragilidad.

▶ Vuela con nosotras

Nuestro proyecto, incluyendo el Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT), y contenidos como este, son el resultado del esfuerzo de muchas personas. Trabajamos de manera independiente en la búsqueda de la verdad, por la igualdad y la justicia social, por la denuncia y la prevención contra toda forma de violencia de género y otras opresiones. Todos nuestros contenidos son de acceso libre y gratuito en Internet. Necesitamos apoyo para poder continuar. Ayúdanos a mantener el vuelo, colabora con una pequeña donación haciendo clic aquí.

(Para cualquier propuesta, sugerencia u otro tipo de colaboración, escríbenos a: contacto@alastensas.com)