Mientras el portaviones George H.W. Bush se aproxima a Cuba, Estados Unidos espera poner fin al régimen de la isla antes de que termine el año.
Sus nombres son conocidos tanto en Moscú como en La Habana, advierte Ucrania, pero el gobierno cubano continúa ocultando su participación en la guerra.
Boric afirmó en CNN Chile que “Fidel Castro fue un dictador”, una declaración que provocó la respuesta del canciller cubano Bruno Rodríguez, quien lo acusó de “oportunismo político”.
El régimen cubano “debe poner fin a las detenciones por motivos políticos de una vez por todas”, señala Amnistía Internacional.
En su discurso, el dictador Díaz-Canel aseguró que no habrá concesiones políticas y que “tendrían que secuestrar a millones” para que Cuba cambie.
La organización Prisoners Defenders denuncia un modelo represivo que se extiende desde La Habana hasta Caracas.
Trump anuncia que su gobierno ya está hablando con Cuba, pero Díaz-Canel asegura que no existen tales conversaciones aunque está dispuesto a dialogar.
Este llamado alerta sobre el uso recurrente de los presos políticos como moneda de cambio en dinámicas de presión y negociación internacional.
Mientras Nicaragua anuncia la liberación de decenas de presos políticos, el régimen de Díaz-Canel convoca a prepararse para la “guerra de todo el pueblo”.
Como parte del plan de transición diseñado por el gobierno estadounidense, Venezuela deberá poner fin a sus relaciones con China, Rusia, Irán y Cuba.