Desde 2019 hasta octubre de 2025, los observatorios independientes de OGAT y YSTCC han documentado 300 feminicidios, en medio de un contexto que criminaliza su labor.
Las desastrosas políticas económicas aplicadas en Cuba desde 1959 han destruido lo poco que funcionaba y acentúan la necesidad de un cambio.
Dayli Acosta (en La Habana) y Yamila Zayas (en Matanzas) son las más recientes víctimas de feminicidio documentadas por OGAT y YSTCC.
Luis Manuel Otero Alcántara, artista y preso político desde 2021, se solidariza con 15 cubanos condenados tras protestas pacíficas en Bayamo, en 2024.
Se estima que tras el paso de Imelda hay 24 mil personas incomunicadas en el oriente cubano por el desbordamiento de los ríos y los deslizamientos de tierra.
Los fallos eléctricos no solo interrumpen el servicio en Cuba, también provocan pérdidas materiales, en un contexto sin mecanismos claros de compensación.
Las lluvias afectaron viviendas y otras infraestructuras con daños materiales considerables.
OGAT presentó ante parlamentarios los hallazgos de su más reciente informe anual, las restricciones existentes a la sociedad civil y la falta de políticas de protección en la isla.
Carlos Labrada Rodríguez, director de la Unidad Empresarial de Base, dijo a un medio oficial que no es la primera vez que pasa.
“Nos metieron en un cuarto de la prisión, a mi hermano lo llevaron esposado, y me dijeron que no podría visitarlo más. Me trataron muy mal”.