Frente al ocultamiento institucional sobre la situación de las personas desaparecidas, es necesario visibilizar y transparentar las iniciativas que apoyan a sus familias en Cuba.
"La campaña exige respuestas y acciones inmediatas, convoca a la ciudadanía y a las familias de desaparecidos a unirse y brinda respaldo en la búsqueda de sus seres queridos”.
Cifras fragmentarias, rutas mortales y familias sin respuesta evidencian un patrón de omisión estatal ante las desapariciones dentro y fuera de la isla.
Amarilis Muñiz Navarrete, una niña cubana de 9 años, desapareció el 14 de abril de 1979 en Banes, Holguín. Su familia aún la busca.
La historia de Amarilis, la niña de 9 años desaparecida en Banes el 14 de abril de 1979, es la herida abierta de una familia y el espejo de una deuda institucional.
Dos adultas mayores y una joven de 18 años figuran entre las mujeres desaparecidas en Cuba en 2025, en un contexto marcado por la falta de protocolos efectivos de búsqueda.
La familia de Noguella Lezcano, una mujer de 80 años, continúa su búsqueda desesperada tras dos meses de su desaparición en La Habana.
“Las desapariciones afectan tanto a quienes intentan emigrar como a quienes permanecen en Cuba, atrapados en dinámicas de control, abuso y vulnerabilidad.”
Medios independientes, observatorios y redes sociales se han convertido en la única vía para dar visibilidad a las desapariciones que el régimen ignora a conciencia.
Yanilkis Durán Fonseca, de 43 años, residente del barrio habanero de Los Sitios, se encuentra desaparecida desde el pasado 14 de mayo.