La historia de Cuba y de su cultura no pueden contarse sin reconocer el lugar central que ocupa en ellas la poesía escrita por mujeres.
En Cuba, donde el trópico no distingue estaciones, la poesía ha hallado siempre, aún en los momentos más amargos de su historia, suelo fértil para crecer.
Publicado por Betania en 2025, el nuevo poemario de Mireya Goñi explora la pérdida y el exilio desde una voz que busca ampliar su respiración.
La poesía de Gertrudis Gómez de Avellaneda da voz a un carácter fuerte y libre que desafió los límites impuestos a las mujeres en la sociedad de su tiempo.
Motivo de censura y admiración, Lina de Feria es una de las voces más auténticas de la poesía cubana contemporánea.
Escrita en el caos de una existencia que ella llama “oceánica”, la poesía de Ares Marrero puede ser directa y fuerte, o una meditación sobre la identidad y el exilio.
Miladis Hernández Acosta no escribe para tranquilizar al mundo; escribe para no mentirse dentro de él. Su poesía registra el costo íntimo de existir.
Tanto por su poesía, que es iniciadora del modernismo hispanoamericano, como por su proyección política, José Martí es una figura esencial en la historia de Cuba.
La poesía de Luisa Pérez de Zambrana fue mucho más allá de la elegía y el intimismo, para reflejar el paisaje cultural de su país a fines del siglo XIX.