Con más de 600 presos políticos en las cárceles, el gobierno interino de Venezuela aprobó por unanimidad una Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática.
El informe de la CIDH determina que Cuba utilizó el sistema penal para castigar la disidencia cultural.
Con frases impactantes como “pedimos perdón y tenemos que perdonar”, el oficialismo busca proyectar una imagen de clemencia y reconciliación.
Entregada a la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba una petición ciudadana que solicita la aprobación una Ley de Amnistía para los presos políticos.
La medida contempla la liberación de cientos de presos políticos y el cese de persecuciones judiciales contra figuras de la oposición.
El régimen cubano “debe poner fin a las detenciones por motivos políticos de una vez por todas”, señala Amnistía Internacional.
La organización Prisoners Defenders denuncia un modelo represivo que se extiende desde La Habana hasta Caracas.
Este llamado alerta sobre el uso recurrente de los presos políticos como moneda de cambio en dinámicas de presión y negociación internacional.
Organizaciones de derechos humanos en Nicaragua confirman al menos veinte presos políticos excarcelados y exigen la liberación de todos los detenidos.
La ONG Foro Penal estima que hasta enero de 2026 había al menos 806 personas detenidas por motivos políticos en Venezuela, incluidas mujeres y adolescentes.