“Hablar de la poesía”, de Fina García Marruz, es una de las reflexiones más lúcidas de la literatura cubana sobre la esencia de la creación poética.
En su discurso de aceptación del Premio Nobel, Tawakkul Karman insistió en que no puede haber paz con dignidad sin antes detener la opresión y la injusticia.
La poesía de Hannah Arendt ofrece una mirada íntima a la fragilidad, el amor, el exilio y las pérdidas de una de las pensadoras más lúcidas del siglo XX.
Alva Myrdal fue una visionaria que conectó los esfuerzos de paz a nivel global con la justicia social, la educación y los derechos de las mujeres.
Su trabajo permitió comprender la fisión nuclear, pero el premio Nobel fue otorgado únicamente a su colaborador Otto Hahn, relegando durante décadas su contribución.
Malala Yousafzai ha dedicado su vida a defender el derecho de las niñas a la educación. Por su activismo recibió en 2014 el Premio Nobel de la Paz.
“Es el relato el me escondió mi propia humanidad, el relato que contaron los cazadores de mamuts sobre atizar, penetrar, violar, matar, el relato del Héroe.”
“Las mujeres y las niñas han pagado alto el precio de los conflictos armados nacionales e internacionales. Lo hemos pagado con sangre, lágrimas y dignidad.”
En su discurso al recibir el Premio Nobel de la Paz 2018, Nadia Murad habla del genocidio y la explotación de las mujeres yazidíes, y su lucha por la justicia.
Estamos parados sobre los escombros del mundo que fue, y debemos tener la previsión y el coraje de imaginar lo que podría suceder si no actuamos ahora.