Marchas multitudinarias e intentos de ocultar la gravedad de la violencia machista acompañan la investigación del triple feminicidio en Argentina.
“El caso de Lara, Brenda y Morena ha despertado polémicas por el modo en que se culpó a las víctimas, intentando negar la validez del término feminicidio.”
En 1965, Choi Mal-ja fue a la cárcel por morder la lengua de su agresor. Seis décadas más tarde, la justicia de Corea reconoce que fue un error culparla.