Desde 2019 hasta octubre de 2025, los observatorios independientes de OGAT y YSTCC han documentado 300 feminicidios, en medio de un contexto que criminaliza su labor.
Dayli Acosta (en La Habana) y Yamila Zayas (en Matanzas) son las más recientes víctimas de feminicidio documentadas por OGAT y YSTCC.
OGAT y YSTCC reclaman refugios, tipificación del feminicidio y libertad de acción para organizaciones de la sociedad civil.
La víctima de feminicidio se llamaba Rosa Delia (Rosy) Morales, quien tenía alrededor de 61 años. Fue asesinada por su pareja, quien luego se suicidó.
En Cuba, no existen refugios para las mujeres víctimas de violencia. Tampoco hay derecho a asociación, lo que dificulta la creación de redes de apoyo y prevención.
Esta metodología no es un instrumento cerrado, sino una práctica viva que se nutre progresivamente de nuevas fuentes, criterios y aprendizajes colectivos.
Los observatorios independientes siguen documentando feminicidios en Cuba, mientras el régimen intenta presentar avances que no reflejan la realidad de las mujeres.
La metodología de observancia de los observatorios OGAT y YSTCC es una herramienta viva para registrar feminicidios, desapariciones y violencias conexas en Cuba, tanto dentro como fuera del país.
Es crucial destacar que estas cifras no corresponden necesariamente a los feminicidios ocurridos en 2024, sino a aquellos que fueron procesados judicialmente durante ese año.
El feminicidio de Melissa Vale Castillo es el primero en Santiago de Cuba, verificado por los observatorios independientes en lo que va de 2025.