La prensa independiente cubana, un refugio para la libertad de expresión

En el Día Mundial de la Libertad de Prensa, analizamos el papel del periodismo independiente en la sociedad cubana durante la última década.

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Imagen: Pixabay

Los periodistas independientes cubanos se encuentran criminalizados por las leyes del régimen, que los pone a elegir entre el exilio o la prisión.

En el Día Mundial de la Libertad de Prensa, analizamos el papel del periodismo independiente en la sociedad cubana durante la última década.

En Cuba, donde según la Constitución aprobada en 2019 los medios de comunicación solo pueden ser de propiedad estatal, la prensa independiente, que sobrevive criminalizada al interior del país o en el exilio, se ha erigido como uno de los baluartes de la libertad de expresión y el flujo libre de ideas.

Durante los últimos años, varios de los sucesos más importantes del país han sido divulgados, analizados e investigados desde la prensa independiente, mientras los medios oficiales, financiados con los fondos del Estado cubano, se limitan a ejercer como voceros propagandísticos del Partido Comunista, único legal en la Isla.

El aumento del uso de internet y las redes sociales han dinamizado el flujo de información fuera de los canales oficiales, y los resultados han sido más que evidentes: la consolidación de una sociedad civil independiente, el auge de activismos feministas, antirracistas, artísticos y ecologistas, entre otros, aupados por nuevos espacios de debate e intercambio, como son en muchos casos las plataformas informativas que sobreviven principalmente en la red.

Derecho a la información pública.

Para muchos, los movimientos sociales que se han visto en los últimos años como la marcha LGTBIQ del 15 de mayo de 2019, la protesta frente al Ministerio de Cultura del 27 de noviembre de 2020, e incluso las protestas populares del 11 de julio de 2021 no hubieran sido posibles sin el bagaje informativo recibido por la sociedad cubana a través de la diversificación de los medios de prensa.

No obstante, esto no ha sido un camino de rosas para los periodistas que renuncian a los medios estatales, pues desde la llegada al poder de Fidel Castro en 1959, y principalmente tras la llamada Ofensiva Revolucionaria iniciada por el dictador en 1968, es más que evidente la persecución contra los reporteros en la Isla.

Uno de los ejemplos más atroces fue la Primavera Negra de 2003, cuando en menos de un mes fueron arrestados 75 cubanos por sus ideas opuestas o independientes al régimen, entre ellos 27 periodistas, y sentenciados a penas de hasta 30 años de cárcel.

Para muchos este sería el fin del periodismo independiente en Cuba, pero lo que no imaginaron fue que diez años después, con la extensión del internet a lo largo del mundo y su incipiente llegada a la Isla, una nueva generación de reporteros y medios de prensa independientes formarían parte de uno de los mayores despertares de la sociedad cubana en más de 60 años de dictadura.

El auge del periodismo cubano en la última década no solo se puede comprobar con la aparición y consolidación de más de una decena de medios como el propio Árbol Invertido, Alas Tensas, El Estornudo, Diario de Cuba, 14YMedio, El Toque, Periodismo de Barrio, Rialta, Cibercuba, ADN Cuba y Yucabyte, entre otros, sino también mediante el aumento de su prestigio a nivel internacional.

Tras décadas desconectados de los circuitos regionales de la prensa, nuevas generaciones de periodistas cubanos han logrado hacerse un lugar en congresos y concursos, donde resaltan los premios Gabo obtenidos por Mónica Baró Sánchez y Jorge Carrasco, el premio Rey de España de Periodismo de Carlos Manuel Álvarez, o el Premio a la Libertad de Prensa que otorgó en 2022 el Comité para la Protección de los Periodistas a Abraham Jiménez Enoa, o el del periódico El Mundo en la categoría Libertad de Prensa a Luz Escobar, entre muchos otros.

Imagen de la periodista Mónica Baró
La periodista Mónica Baró en su perfil de Facebook realiza directa el 3 de marzo de 2023.

Pero no solo se traduce en premios el impacto de la prensa independiente en la sociedad cubana, pues el propio Gobierno ha tenido que reconocer y modificar sus políticas, o al menos su discurso, sobre temas como la violencia de género gracias a la labor del activismo independiente y de plataformas como el Observatorio de Género de Alas Tensas o Yo Sí Te Creo en Cuba.

También el caso del músico cubano Fernando Bécquer, encarcelado por cometer decenas de abusos sexuales durante más de 20 años, tuvo su origen en una investigación publicada por la prensa independiente cubana.

No obstante, las autoridades no han hecho nada por reconocer la labor de los periodistas que trabajan al margen de los medios de comunicación estatales en la Isla, pese a sus evidentes aportes, como fue el caso de la investigación sobre el origen de las protestas del 11J, con la cual la periodista Carla Gloria Colomé obtuvo el premio de Periodismo Joven Mario Vargas Llosa, y que el propio noticiero de la televisión estatal se vio obligado a citar en uno de sus reportes.

La respuesta del régimen ha sido más restricciones, persecución, cárcel y exilio. En julio de 2019 entró en vigencia el Decreto-ley 370/2018 sobre la “informatización de la sociedad”, que prohíbe algo tam ambiguo como la difusión de información “contraria al interés social, la moral, las buenas costumbres y la integridad de las personas”.

Con este Decreto-ley, las autoridades cubanas han multado, interrogado e intimidado a decenas de periodistas y ciudadanos cubanos que realizan denuncias sobre lo que acontece en la Isla a través de las redes sociales. Sin embargo, más allá del marco legal, persisten los interrogatorios extrajudiciales y las amenazas.

No conforme con el 370, en agosto de 2021 el Gobierno hizo público el Decreto-ley 35 y otras normas de menor rango que regulan el uso de telecomunicaciones, incluyendo el internet y la radio, donde, entre otras cuestiones, establece que los proveedores de telecomunicaciones interrumpan, suspendan o cancelen sus servicios cuando un usuario publique información “falsa” o que afecte la “moralidad pública” y “el respeto al orden público”.

Entre las prohibiciones incluidas en el polémico Decreto-ley 35 se encuentra la publicación de contenido en internet que afecte cuestiones sumamente ambiguas como “la seguridad colectiva”, “el bienestar general”, “la moralidad pública” o “el respeto al orden público”.

Luz Escobar durante manifestación del 8M
Luz Escobar, periodista independiente y exiliada cubana, durante manifestación del 8M en Madrid. Foto: Nonardo Perea

El último golpe desde el punto de vista legal a la prensa independiente llegó en diciembre de 2022, con la entrada en vigor del nuevo Código Penal en la Isla, que criminaliza la recepción de fondos, lo que limita aún más las actividades de periodistas independientes y activistas en Cuba.

De acuerdo con un análisis publicado por la ONG Amnistía Internacional, esta ley permite expresamente a las autoridades limitar severamente la libertad de expresión en las redes sociales y tipifica una serie de delitos de redacción ambigua relacionados con “telecomunicaciones, las tecnologías de la información y la comunicación” que, en un contexto en el que las autoridades históricamente reprimen la libertad de expresión, podrían ser utilizados para cometer abusos.

Pese a que en el contexto cubano no son nada frecuentes los asesinatos de periodistas, como sí ocurre en países de la región como México, Haití y Colombia, en los últimos años han sido decenas los periodistas forzados al exilio y al menos cuatro han sufrido prisión: Roberto de Jesús Quiñones y Esteban Rodríguez, actualmente exiliados, y Lázaro Yuri Valle Roca y Jorge Bello Domínguez, quienes permanecen en prisión.

Maria Matienzo junto al preso político Luis Manuel Otero
La escritora y periodista independiente María Matienzo junto al preso político y artista cubano, Luis Manuel Otero.

En el contexto del Día Mundial de la Libertad de Prensa, que se celebra este 3 de mayo, Árbol Invertido y Alas Tensas recomiendan algunos de los trabajos publicados en ambas revistas que ayudan a conocer con más profundidad el panorama del periodismo independiente cubano:

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