Un relato desde Marianao, en La Habana, reconstruye la detención de una madre tras exigir comida para su hijo durante una protesta por la crisis humanitaria.
Al menos diez municipios de la capital cubana salieron a manifestarse contra el régimen en las que se consideran las mayores protestas desde el 11J.
Las mujeres cubanas se han visto obligadas a retroceder décadas en el tiempo, sustituyendo las hornillas eléctricas por fogones improvisados de leña o carbón.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, advierte que Cuba está “en sus últimas” y sugiere a Díaz-Canel cuidar sus palabras al dirigirse al presidente Trump.
Las medidas, anunciadas en un contexto de intensa represión a toda forma de disidencia, serán “muy difíciles” para el pueblo ya agobiado por la crisis.
La presidenta mexicana apela al discurso humanitario para respaldar a su aliado, el régimen de La Habana, sin tensar con Washington.
Durante una conferencia de prensa, consultada sobre una eventual reanudación de los suministros, se limitó a señalar que “en su momento se informará”.
El gobierno de México reconsidera si continúa o no ayudando al régimen cubano, mientras en la isla la crisis y el descontento popular se intensifican.
Videos y comentarios difundidos en redes sociales, mostraron el toque de calderos y la quema de desechos en medio de un clima de tensión.
Protestas simultáneas en la ciudad de Baracoa y en varios municipios de La Habana reclaman una solución urgente a la crisis humanitaria en Cuba.