Las protestas en Irán han dejado al menos 45 muertos, miles de detenidos y el país al borde de un colapso que amenaza con derribar al régimen islámico.
El presidente de Irán, Ebrahim Raisí, y el ministro de Relaciones Exteriores, Hossein Amir Abdollahian, fallecieron junto a otros integrantes del Gobierno en un accidente de helicóptero.