Feminicidio en Asturias: un guardia civil asesina a su expareja tras años de denuncias
El agresor tenía prohibido portar armas, quebrantó una orden de alejamiento y sustrajo una pistola oficial antes de cometer el crimen en Llanes.
La agente de la Guardia Civil Laura Cruz Vega, de 50 años, fue asesinada el 5 de agosto en el cuartel de Llanes, Asturias, por su expareja, también guardia civil, quien utilizó un arma oficial sustraída de la Comandancia de Zamora. El agresor tenía prohibido portar armas y había sido condenado previamente por maltrato, coacciones y lesiones contra Laura Cruz Vega.
Dámaso Fernández Serantes sustrajo el arma tras forzar la taquilla de otro guardia civil que ese día se encontraba fuera de servicio. El subdelegado del Gobierno en Zamora, Ángel Blanco, explicó que simuló además la rotura de la cerradura para tratar de ocultar la sustracción.
“El compañero estaba ese día fuera de servicio y por eso tenía en la taquilla el arma”, indicó Ángel Blanco. La Dirección General de la Guardia Civil había tramitado un expediente contra Dámaso Fernández Serantes y, según las informaciones conocidas tras el asesinato, su expulsión del cuerpo le había sido comunicada días antes.
El agresor viajó hasta Llanes y entró en el cuartel
Dámaso Fernández Serantes se desplazó desde Zamora hasta Llanes y entró en el acuartelamiento poco antes de las 13:30 horas. Allí disparó contra Laura Cruz Vega mientras la agente trabajaba. Durante la intervención para detener el ataque, dos agentes resultaron heridos, uno de ellos de gravedad. Dámaso Fernández Serantes recibió también disparos durante la actuación policial y murió posteriormente.
El asesinato dejó huérfanos de madre a tres hijos, dos de ellos menores de edad. Laura Cruz Vega llevaba años destinada en Llanes, mientras Dámaso Fernández Serantes trabajaba en el Servicio Cinológico de la Comandancia de Zamora, destino que mantenía una separación geográfica entre ambos en el contexto de las medidas judiciales dictadas por violencia machista.
Años de denuncias y violencia machista
Laura Cruz Vega y Dámaso Fernández Serantes se habían separado en 2014. En 2019, Dámaso Fernández Serantes la agredió físicamente delante de sus hijos y de otros testigos. Por aquellos hechos fue condenado por maltrato, coacciones y lesiones en una sentencia confirmada posteriormente. La resolución judicial impuso penas de prisión y restricciones de aproximación y comunicación con Laura Cruz Vega.
La violencia denunciada por Laura Cruz Vega no se limitó a las agresiones físicas. La agente denunció también violencia psicológica y económica, relacionada, entre otras cuestiones, con una hipoteca que ambos mantenían desde antes de la separación. Según la documentación conocida del caso, Dámaso Fernández Serantes presentó además decenas de denuncias contra Laura Cruz Vega durante los años posteriores a la ruptura.
La violencia denunciada por Laura Cruz Vega no se limitó a las agresiones físicas.
El 5 de agosto de 2025, exactamente un año antes de su asesinato, Laura Cruz Vega presentó otra denuncia. Al explicar el temor que sentía hacia su expareja, declaró: “Debo aclarar por qué tengo tanto miedo a Dámaso, no le importa a quién llevarse por medio”. Su declaración dejó constancia formal de su temor ante una posible escalada de la violencia un año antes de que Dámaso Fernández Serantes la asesinara.
Una petición de protección rechazada
Meses después de aquella denuncia y de haber expresado temor por su seguridad, Laura Cruz Vega pidió que se reactivara el dispositivo telemático de control de Dámaso Fernández Serantes. El 19 de diciembre de 2025, el órgano judicial de Llanes rechazó la petición al considerar que no concurrían elementos que permitieran apreciar una situación de “riesgo objetivo”.

Cuando ocurrió el asesinato, sobre Dámaso Fernández Serantes pesaba una orden de alejamiento activa, según la información conocida sobre el procedimiento judicial. Dámaso Fernández Serantes quebrantó esa medida al desplazarse hasta Llanes y acceder al cuartel donde trabajaba Laura Cruz Vega.
La agente había manifestado que temía que su expareja terminara matándola.
La fiscal de Sala de Violencia sobre la Mujer, María Eugenia Prendes, que había intervenido en etapas anteriores del procedimiento, destacó tras el asesinato la importancia de las advertencias realizadas por Laura Cruz Vega. La agente había manifestado que temía que su expareja terminara matándola y había solicitado mantener medidas destinadas a protegerla frente a nuevas agresiones.
36 mujeres asesinadas en España en 2026
Según las estadísticas oficiales actualizadas hasta el 9 de agosto, 36 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas en España durante 2026. Desde que comenzaron a recopilarse estos datos en 2003, 1.377 mujeres han sido asesinadas por violencia de género. Además, 26 niñas y niños han quedado huérfanos de madre por estos crímenes en lo que va de año.
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