María Consuelo Córdoba, sobreviviente de un ataque de ácido, desiste de la eutanasia y espera nuevas cirugías
La mujer colombiana decidió continuar su tratamiento tras 26 años de secuelas físicas, psicológicas y económicas.
María Consuelo Córdoba anunció que desistió de la eutanasia después de recibir apoyo para acceder a nuevas cirugías reconstructivas en la nariz y la boca, más de dos décadas después de sufrir un ataque con ácido en Bogotá que le provocó lesiones permanentes.
“Estoy muy feliz, muy contenta con esos ángeles que me han conseguido. Estoy muy feliz, yo sí quiero hacerme mi cirugía porque yo no voy hacerme ninguna eutanasia”, afirmó María Consuelo Córdoba en declaraciones difundidas recientemente en el pódcast Vamos Pa Eso.
La mujer, de 58 años, había solicitado la eutanasia después de más de dos décadas de tratamientos médicos, cirugías y dificultades derivadas de las secuelas físicas, psicológicas y económicas provocadas por la agresión que sufrió cuando tenía 32 años.
El apoyo que cambió su decisión
El cambio en la decisión de María Consuelo Córdoba ocurrió después del acompañamiento del pódcast y plataforma digital Vamos Pa Eso, que difundió su caso y articuló apoyos para facilitar el acceso a nuevas intervenciones médicas.
Según explicó María Consuelo Córdoba, el respaldo recibido le permitió valorar la posibilidad de continuar con los tratamientos pendientes para atender las secuelas provocadas por la agresión.
“¿Cómo no voy a aceptar?, claro que voy a aceptar, mamita”, expresó María Consuelo Córdoba al conocer que tendría la posibilidad de someterse a nuevas cirugías.
Tras conocer la posibilidad de avanzar con nuevos procedimientos reconstructivos, decidió continuar con su proceso médico.
María Consuelo Córdoba había recibido autorización para acceder a la eutanasia por parte de Capital Salud EPS desde hacía cuatro años. Tras conocer la posibilidad de avanzar con nuevos procedimientos reconstructivos, decidió continuar con su proceso médico.
Una vida marcada por un ataque con ácido
María Consuelo Córdoba fue atacada en Bogotá después de escapar de una relación violenta de cerca de 18 años con Dagoberto Ensuncho Sánchez, a quien señaló como responsable de la agresión.
María Consuelo Córdoba relató que, tras la separación, recibió amenazas y posteriormente fue atacada en su vivienda, donde el hombre le arrojó una sustancia corrosiva en el rostro que le causó graves lesiones.

“Cuando abrí la puerta me tiró el ácido (...) yo no sabía que era ácido porque lo tenía en una caneca de aguardiente (...) yo solo pensé que estaba tomando a esa hora de la noche y cuando salí me tiró ese líquido en la cara”, contó.
María Consuelo Córdoba ha pasado por alrededor de 87 cirugías reconstructivas y más de tres años de hospitalización.
Las lesiones provocadas por la sustancia corrosiva dejaron secuelas permanentes que han requerido un prolongado proceso médico. Desde la agresión, María Consuelo Córdoba ha pasado por alrededor de 87 cirugías reconstructivas y más de tres años de hospitalización, según los reportes difundidos sobre su caso.
Los ataques con ácido y la violencia contra las mujeres en Colombia
Los ataques con sustancias corrosivas pueden provocar lesiones permanentes, pérdida de funciones físicas y afectaciones psicológicas. Estas agresiones suelen requerir tratamientos médicos prolongados. Estos procesos pueden extenderse durante años y afectar la vida cotidiana y la autonomía de las sobrevivientes.
En Colombia, los ataques con ácido, álcalis u otras sustancias corrosivas son registrados por el Instituto Nacional de Salud (INS) dentro de la vigilancia de violencia de género. Según el INS, en 2023 se notificaron 61 casos sospechosos de este tipo de agresiones hasta la semana epidemiológica 48. Los registros anteriores fueron de 59 casos en 2019, 40 en 2020, 50 en 2021 y 50 en 2022.
Las autoridades sanitarias colombianas reconocen estos ataques como una expresión de las violencias basadas en género. En muchos casos, estas agresiones están asociadas a dinámicas de control, castigo o represalia contra las mujeres.
El Ministerio de Salud advierte que estas agresiones pueden dejar consecuencias físicas, psicológicas y sociales que se prolongan durante años. Muchas sobrevivientes requieren tratamientos médicos especializados y procesos de rehabilitación prolongados.
El caso de María Consuelo Córdoba evidencia que una agresión con ácido puede tener consecuencias durante décadas. Las sobrevivientes enfrentan afectaciones en su salud, su autonomía y sus condiciones de vida, además de largos procesos médicos de recuperación.
María Consuelo Córdoba espera ahora concretar las nuevas cirugías anunciadas. También continuará el tratamiento de las secuelas que dejó la agresión sufrida hace 26 años.
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