Cierra el Observatorio de Feminicidios de Yo Sí Te Creo en Cuba: más de cinco años de registro en medio de la crisis y la represión
El observatorio dejará de funcionar en un contexto marcado por la falta de recursos, el agotamiento psicoemocional y las crecientes dificultades para documentar la violencia en Cuba.
El Observatorio de Feminicidios de Yo Sí Te Creo en Cuba (YSTCC) dejará de funcionar tras más de cinco años de trabajo dedicados al registro y verificación de feminicidios. La plataforma informó que no cuenta con los recursos ni con las condiciones necesarias para sostener esta labor en un contexto marcado por la censura, el hostigamiento y la precariedad.
YSTCC explicó en su comunicado: “La plataforma no cuenta con los recursos humanos ni materiales para seguir manteniendo el registro de feminicidios, que cada día se hace más difícil en el contexto cubano. Este tipo de observación representa una tarea emocional y mentalmente desgastante, lo que en Cuba se multiplica por las condiciones represivas del activismo, la fuerte censura y ahora la crisis humanitaria”.
La organización precisó que este trabajo llega hasta la publicación del Informe Anual 2025, elaborado por el Observatorio de Alas Tensas (OGAT) a partir de los datos registrados por ambas organizaciones de manera conjunta. En su mensaje, YSTCC señaló que con este cierre concluye una etapa de documentación de la violencia feminicida sostenida en un contexto de insuficiencia de datos públicos y de falta de mecanismos estatales eficaces de prevención y atención.
Una red de observadoras, medios y alianzas
YSTCC describió el observatorio como una construcción colectiva. En su mensaje de cierre, reconoció a las observadoras independientes que realizaron las primeras verificaciones y registros, muchas veces en condiciones de anonimato y riesgo.
YSTCC describió el observatorio como una construcción colectiva.
La plataforma también agradeció el papel de la prensa independiente cubana, a la que atribuyó una función central en la visibilización de los casos y en la incorporación de la violencia de género a la agenda pública:
“La prensa independiente cubana, con su resistencia y trabajo pionero, abordó las primeras alertas y casos históricos, mantiene la violencia feminicida en su agenda diaria y como tema de periodismo de investigación, a pesar de ser un sector muy reprimido de la sociedad civil.”
El cierre del observatorio también generó reacciones en espacios de la sociedad civil y medios independientes. Agencias como IPS se hicieron eco del cierre del Observatorio, resaltando la labor realizada por la organización.
La plataforma subrayó además que la metodología y la base de datos fueron construidas por una red integrada mayoritariamente por mujeres.
En el mismo mensaje, YSTCC señaló: “La metodología y la base de datos que queda, ha sido construida por el esfuerzo colectivo de una red de observadoras, donde la mayoría han sido mujeres pero hemos contado con numerosos hombres comprometidos. Cada información, cada llamada, fueron los granitos de arena del saber único que logramos sobre la violencia feminicida en Cuba.”
El costo humano y emocional de verificar feminicidios
Ileana Álvarez, directora de OGAT y Alas Tensas, situó el trabajo conjunto entre ambas plataformas en el marco de otras articulaciones de la sociedad civil que, desde 2020, buscaron alertar sobre el aumento de la violencia contra las mujeres y las niñas en Cuba:
“Desde un inicio hemos sido un equipo muy pequeño, tanto el de Alas Tensas como el de Yo Sí Te Creo. Había necesidad de aunar esfuerzos. Nosotras surgimos en 2019 y ellas crearon su observatorio en 2020. Desde entonces, comenzamos a trabajar juntas.”
Ileana Álvarez recordó que, en los primeros años participaron otros espacios que documentaban y registraban la violencia hacia las mujeres, entre ellos la Red Femenina de Cuba y la Alianza Cubana por la Inclusión. También mencionó una carta conjunta enviada al Estado para pedir una respuesta ante el incremento de la violencia contra las mujeres. Realizaron tres llamados en coalición para que se implementara la emergencia nacional por violencia de género. A estas iniciativas surgieron muchas otras como comunicados, informes y peticiones en la defensa de las mujeres cubanas y para prevenir los feminicidios.
Desgaste psicoemocional y condiciones materiales precarias
Ese esfuerzo articulado, sin embargo, se fue reduciendo ante el hostigamiento, la criminalización del activismo y la falta de recursos. Según explicó Ileana Álvarez, otra de las razones centrales ha sido el desgaste psicoemocional que implica verificar casos de feminicidio en un país con escasa información oficial y con condiciones materiales cada vez más precarias:
“Pienso que existe una razón esencial: el agotamiento psicoemocional que supone verificar feminicidios y trabajar a diario con la muerte de mujeres en un país como Cuba. Es enfrentarse de manera constante a una realidad terrible: familias rotas, hijos sin sus madres, hogares destruidos —tanto el de la víctima como el del agresor— y la impotencia de no poder evitarlo, porque detener esta violencia requiere el esfuerzo de muchos. Ver que cada día ocurre una nueva agresión contra las mujeres, mientras el Estado no hace nada, termina por desgastarte emocionalmente, y provocarte una sensación de importencia que es dificil superar.”
Por su parte, Yanelys Núñez, coordinadora de OGAT, señaló:
“Sentimos mucho que haya tenido que cerrar su observatorio. Ha sido una alianza súper importante para nuestro trabajo. Para aprender juntas cómo se realiza el monitoreo, y más en un contexto tan restrictivo como el cubano, no solo por el proceso en sí mismo de documentación, que es bastante difícil, sino por el acoso que se sufre cuando tú como organización de la sociedad civil trabajas observando la situación de derechos humanos en la isla, específicamente de la violencia hacia las mujeres y las niñas.”

Represión, censura y crisis: el contexto del cierre
Además de la falta de recursos, Ileana Álvarez llamó la atención en el recrudecimiento de la represión contra activistas y al deterioro general de las condiciones de vida en Cuba. Según explicó, ni siquiera el anonimato protegió por completo a algunas observadoras del hostigamiento.
Falta de reconocimiento legal
Para Yanelys Núñez, una de las principales trabas que enfrentan el observatorio de YSTCC y otras organizaciones de la sociedad civil cubana es la falta de reconocimiento legal y el acceso limitado a recursos de cooperación internacional.
En sus palabras: “La imposibilidad de que las organizaciones cubanas estén registradas legalmente en Cuba y accedan con libertad, sin criminalización, a recursos y fondos internacionales de cooperación es algo que debemos seguir denunciando. Es una situación que afecta a todas las organizaciones cubanas y que nos perjudica a todas.”
El acceso a la cooperación internacional también se ha vuelto más difícil para organizaciones cubanas que trabajan sin reconocimiento legal y bajo criminalización estatal.
Ileana añadió que la crisis estructural, los problemas de conectividad, la emigración de colaboradoras y la escasez de recursos materiales han dificultado cada vez más la verificación de los casos, y que eso sin dudas afecta al propio Observatorio de OGAT.
El acceso a la cooperación internacional también se ha vuelto más difícil para organizaciones cubanas que trabajan sin reconocimiento legal y bajo criminalización estatal.
Sobre ese punto, Yanelys Núñez sostuvo:
“El tema de la cooperación está muy marcado por la legitimidad y el reconocimiento que tengan las organizaciones de la sociedad civil en el terreno. Y en el caso cubano no se ha tenido en cuenta que la dictadura no nos permite tener ese estatus legal. Entonces eso es algo que por supuesto nos ha perjudicado porque nos reduce el acceso a estos fondos”.
Lo que queda: metodología, memoria y acompañamiento
YSTCC insistió en que el cierre alcanza al observatorio, no a toda la plataforma. En su mensaje, afirmó que continuará concentrándose en el acompañamiento y en otras luchas vinculadas a las violencias de género, la identidad y la orientación sexual:
“A todas las personas que nos han escrito públicamente y por interno. Nuestra comunidad que nos ha sostenido, no cierra YSTCC sino su observatorio. Nos concentraremos en acompañarles y pelear las batallas que nos faltan.”
Por su parte, Alas Tensas compartió un mensaje de reconocimiento al trabajo realizado junto a YSTCC desde 2020:
Durante más de cinco años hemos batallado juntas, día a día, construyendo desde cero una metodología y una base de datos, monitoreando la violencia hacia las mujeres, registrando y analizando datos, acompañando y denunciando ante organismos internacionales la desprotección a la que estamos sometidas las mujeres y niñas cubanas bajo un régimen totalitario. Se dice rápido, pero no ha sido fácil.
Sin duda hemos aprendido mucho de ustedes. Hemos desfallecido cuando el dolor era demasiado y, como bien dicen, hemos llorado juntas ante el horror de la muerte. Y, por supuesto, hemos crecido juntas. Nos quedamos con todo lo aportado, con el cariño y los saberes que nos brindaron, vuestra valentía inspiradora, y lo mucho que unas líneas no pueden resumir.
Pérdida para la sociedad civil y continuidad de OGAT
En ese sentido, Yanelys Núñez afirmó: “Con el cierre de Yo Sí Te Creo, pierde toda la sociedad cubana, eso sin duda. Ya no solo el trabajo de alianza que tenía con Alas Tensas, sino pierde un pilar importante la sociedad civil cubana y las mujeres y las niñas cubanas. El régimen cubano consigue lo que quiere, apagar, silenciar, desmembrar organizaciones de la sociedad civil y aislarnos más.”

OGAT, por su parte, continuará su trabajo. Así lo indicó Yanelys Núñez:
“Nosotros seguiremos trabajando, esperando diversificar apoyos, que eso es súper importante. Aunque somos un equipo pequeño, siempre lo hemos sido. El proceso de crecimiento ha sido bastante difícil, porque es un proceso de aprendizaje, es un proceso que lleva fondos y siempre han sido limitados”.
El cierre del observatorio de YSTCC confirma hasta qué punto el registro de los feminicidios en Cuba ha recaído sobre redes de activistas, periodistas y observadoras que han trabajado bajo presión, con recursos limitados y en un entorno adverso.
Concluye una etapa de documentación sostenida por una organización de la sociedad civil; permanece la urgencia de seguir nombrando, registrando y visibilizando estas violencias.
▶ Vuela con nosotras
Nuestro proyecto, incluyendo el Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT), y contenidos como este, son el resultado del esfuerzo de muchas personas. Trabajamos de manera independiente en la búsqueda de la verdad, por la igualdad y la justicia social, por la denuncia y la prevención contra toda forma de violencia de género y otras opresiones. Todos nuestros contenidos son de acceso libre y gratuito en Internet. Necesitamos apoyo para poder continuar. Ayúdanos a mantener el vuelo, colabora con una pequeña donación haciendo clic aquí.
(Para cualquier propuesta, sugerencia u otro tipo de colaboración, escríbenos a: contacto@alastensas.com)




















Responder