21 mujeres cubanas influyentes en el 2021

Destacan, además, tres colectivos: las madres de los manifestantes del 11J, las presas políticas y las cinco valientes que denunciaron por acoso sexual al trovador Fernando Bécquer.

| Opinión | 31/12/2021
Mujeres cubanas influyentes de 2021. Collage de Alas Tensas

Nuestra revista realizó en Twitter y de forma privada a través de WhatsApp, un sondeo para indagar por las 10 mujeres cubanas más influyentes en el año que culmina, y el resultado fue una pluralidad de voces que nos llena de orgullo. Dado que este “desacuerdo” en las selecciones nos dificultó la tarea de elegir un top ten, optamos por enlistar las 21 mujeres que recibieron más votos en la encuesta, así como tres colectivos que sería injusto separar por lo alcanzado desde esa unidad tan necesaria.

Creemos que no podía ser de otro modo, en un año donde las mujeres cubanas encabezaron las luchas de la sociedad civil cubana en pos de la restauración de valores democráticos, el respeto a los derechos humanos y la igualdad de género en la isla. Se nos quedan, estamos seguros, otras voces que en este 2021 incentivaron las dinámicas sociales con su ejemplo, pero esperamos abarcarlas a todas en nuestro empeño de seguir creciendo en 2022.

1- Laritza Diversent

Laritza Diversent, directora de Cubalex.


La jurista Laritza Diversent lleva años trabajando de forma sistemática en la asesoría jurídica gratuita para cubanos y cubanas que así lo han necesitado, tratando de hacer valer las pocas leyes que en Cuba defienden los derechos ciudadanos. Esta labor le ha costado el exilio y el acoso constante por parte del gobierno cubano. Sin embargo, esto no la ha detenido y en el 2021, al frente de su organización Cubalex, monitoreó la represión contra los manifestantes del 11J y del 15N y brindó consultoría legal a las familias de los arrestados y acusados. Además, se ha mantenido instruyendo constantemente a la sociedad civil cubana en lo que respecta a sus derechos reconocidos en la actual Constitución y haciendo denuncias a instancias internacionales. En agosto de 2021 su desempeño irritó al régimen al punto de llevar a cabo amenazas contra la madre de Laritza. “Cubalex denunciará todo tipo de agresiones que sufra nuestro personal y familiares. La organización reitera que no aceptará presiones, ni cederá ante ellas. Nuestra voluntad es seguir trabajado por Cuba”, declaró en esa ocasión la ONG.

2- Sandra Álvarez

Sandra Álvarez Ramírez activista feminista antirracista y redactora de Afrocubanas. La Revista. Foto: Facebook


La feminista antirracista, psicóloga, comunicadora, editora web e investigadora cubana Sandra Abd’Allah-Álvarez Ramírez lleva más de 10 años haciendo activismo en redes, por lo que es considerada como una de las primeras mujeres negras cubanas ciberfeministas. En este 2021 su trabajo sistemático nos trae nuevos hitos. La publicación de su libro Negra cubana tenía que ser (Wanafrica Ediciones), recopila la labor de 13 años de la web homónima dedicada a contar la realidad y problemáticas de la mujer afrocubana en la isla.

Además, destaca la consolidación de una revista de reciente fundación (septiembre de 2020) y de la que Sandra forma parte como una de sus impulsoras y redactoras. Se trata de Afrocubanas. La revista, una publicación independiente que desde “una perspectiva afro-centrada abraza al mismo tiempo otras referencias existenciales, políticas, teóricas que potencien nuestra existencia colectiva”.

Otro valioso aporte de este año y que protagoniza junto a la gran investigadora y sicóloga Yarlenis Mestre, es la salida a la luz del Manual para profesionales de la comunicación, publicistas, periodistas, diseñadores, artistas y creadores. Género, sexualidad, racialidad y capacitismo. El “manual reúne conceptos y ejemplos de buenas prácticas, así como explicaciones que orientan a profesionales de distintos sectores y que contribuyen con la erradicación de prácticas discriminatorias”.

3- Sor Nadiezka Almeida Miguel

Nadiezka Almeida Miguel, Superiora de la orden católica Hijas de la Caridad en Cuba. Foto: Facebook


La inclusión de la monja Nadiezka Almeida Miguel, Superiora de la orden católica Hijas de la Caridad en Cuba, fue un reconocimiento muy justo por parte de los que participaron en el sondeo. Desde finales de 2020 la religiosa se había ganado la admiración de la sociedad civil cubana por su apoyo al Movimiento San Isidro, pero no cabe dudas que en este 2021 su posición de condena a la represión del régimen a las protestas antigubernamentales del 11 de julio (11J) y su apego a la Jornada Cívica por el Cambio (15N), la sitúan como una de las mujeres más destacadas de su sector en las luchas sociales de la nación. Su prédica desde las redes sociales provocó la irritación de la dictadura en más de una oportunidad en el año, como en el caso de su popular “Súplica abierta” en la que emplazó cara a cara al poder: “Hasta que no aprendamos el hermoso arte de acoger la diferencia como una riqueza, nuestra Cuba seguirá siendo un lugar de partida y no de llegadas, seguirá siendo un cómodo lugar para el turista y un castigo para casi todo el que vive en ella”.

4- Mel Herrera

Mel Herrera, periodista independiente y activista trans. Foto: Facebook


La periodista independiente y activista por los derechos de la comunidad LGBTIQA+ Mel Herrera es una de las personas trans que más incidencia en redes realiza. Comparte con rigor su saber sobre todos aquellos cuerpos de sexualidades disidentes que se encuentran en mayor riesgo y vulnerabilidad. En sus artículos de opinión critica la transfobia institucional y estructural de la sociedad cubana, y no ha obviado a los grupos opositores al régimen que hablan de democracia e inclusión social, pero sin clara conciencia de sus significados.

Mel es la responsable de que en 2021 decenas de personas subieran a las redes imágenes acompañadas de marpacíficos, como parte del #melchallenge lanzado por la joven en respuesta a las agresiones de la policía política y en apoyo a la causa de las personas trans en Cuba. El reclamo de la activista, que se declara “contra todo tipo de violencia: sexual, económica, psicológica, política, de género, médica, institucional, etc”, se volvió viral en el pasado mes de abril. “Menos policía y más poesía y flores”, sentenció en ese entonces la comunicadora.

5- Salomé García

Salomé García, activista feminista y editora de Hypermedia. Foto: Facebook


La artista y activista feminista Salomé García Bacallao, residente en España, podría figurar en esta selección por muchas razones, pero es tácito que su influencia en este año estuvo marcada por su trabajo como una de las coordinadoras del grupo Justicia 11J, (comparte la coordinación con Camila Cabrera, otra joven activista destacada) quien en conjunto con Cubalex se encargó de monitorear y verificar las denuncias de arrestos, procesos judiciales y represión contra los participantes en la rebelión nacional. Además ha acompañado, con el apoyo de otros activistas como Ulises Padrón, a familiares de presos en estos momentos de incertidumbre y dolor.

Muy pocos en el entorno comunicacional cubano están tan informados o han denunciado tan enérgicamente como Bacallao la situación de los presos políticos en la isla. Su petición a Miguel Díaz-Canel constituyó una de las primeras iniciativas para exigir la liberación de los más de 1300 detenidos tras el 11J, una tarea para la cual ha movilizado a varios activistas y ha increpado a aquellos que se mantienen indolentes con la causa. “Mientras ustedes sigan haciendo silencio, viviendo como si todo fuera normal, en Cuba hay más de 800 personas presas por motivos políticos”, expresó en un video en Facebook días atrás.

6- Massiel Rubio

Massiel Rubio, coordinadora del Corredor Humanitario. Foto: Facebook


La mayoría de las y los encuestados coincidió en destacar a la actriz, editora y activista Massiel Rubio, por su trabajo desde España al frente del Corredor Humanitario Cuba. Entre los meses de mayo y diciembre esta mujer, junto a otros emigrados, coordinó el envío a la isla de más de una tonelada de medicamentos y materiales necesarios para hospitales y pacientes en el peor momento de la pandemia del Covid-19 en Cuba. Su trabajo consiguió reunir a numerosos voluntarios y donantes y contó con una plataforma digital para apoyo económico y un local para la recogida sistemática de las donaciones en Madrid. Aunque no fue el único canal de ayuda que se abrió desde el exilio cubano, el Corredor de Madrid destacó por su amplia convocatoria. Para muchos, el Corredor también fue importante en la decisión del régimen de abrir las puertas a la ayuda foránea. “Que el gobierno haya abierto estos canales de donación ha sido producto de la presión social y ha sido una especie de válvula de escape para liberar presión e intentar calmar los ánimos”, consideró Massiel en entrevista concedida a este medio.

7- Saily González

Saily González, emprendedora y activista cubana. Ex-miembro de la Plataforma Archipiélago. Foto: Facebook


Una de las voces principales de la plataforma cívica Archipiélago fue la joven santaclareña Saily González Velázquez, o Saily de Amarillo, como se le conoce en redes sociales. La emprendedora, es también una influencer cuyo impacto es reconocido por la propia empresa de Facebook con la categoría de personalidad acreditada, al contar con más de 19 mil seguidores. Su actividad durante y después del 15N en Santa Clara puso a correr a las autoridades, quienes desarrollaron varios actos de repudio y una vigilancia sostenida en los alrededores de su vivienda. “Archipiélago para mí es un honor, porque creo que estoy con los mejores cubanos, los más valientes en estos momentos en Cuba”, había manifestado la activista antes de los sucesos que pusieron en vilo a toda la nación en noviembre.

8- Carolina Barrero

Carolina Barrero, curadora y activista del 27N. Foto: Facebook


La curadora de arte Carolina Barrero es una de las mujeres que no podía faltar en esta lista. Desde comienzos del año la también activista enfrentó al régimen totalitario como participante en la protesta frente al Ministerio de Cultura el 27 de enero, cuyo desenlace fue la represión de artistas e intelectuales que pedían dialogar con el ministro. La difusión de una imagen de José Martí cubierto de estrellas y su condición de emigrada que regresa fueron aprovechadas por la Seguridad del Estado para presionarla a abandonar el territorio nacional. Ante su negativa, la dictadura optó por aislarla en casa bajo un estricto control policial que se extiende por más de 6 meses y que es otra de las arbitrariedades con las que el poder se burla de sus propias leyes. Además, sobre ella pesa la acusación de incitación a delinquir, la misma causa por la que estuvo detenido en Villa Marista el artista Hamlet Lavastida. A pesar de esto, su activismo continuó influyendo en la sociedad civil de la isla en los momentos esenciales de la lucha social en 2021 haciendo denuncias en redes sociales, y organizando acciones entre activistas y artistas. “Al régimen autoritario de Cuba le digo que el poder no se gana imponiendo un estado de terror, el poder se merece. Se merece en la defensa del derecho común y en el respeto a la decisión de los ciudadanos. No en la defensa y la decisión de unos pocos”, declaró en vísperas del 15N.

9- Tania Bruguera

Tania Bruguera, artivista cubana.


Tania Bruguera es desde hace algunos años, no sólo una de las mujeres más influyentes de Cuba, sino una de las artistas contemporáneas más relevantes a nivel mundial. En 2021, la ONG que preside, el Instituto Internacional de Artivismo Hannah Arendt (INSTAR), creció notablemente al ampliar sus áreas de interés a la denuncia constante de las violaciones de derechos humanos en la isla y el reclamo de libertad para los presos políticos. Al frente además del movimiento 27N, la artivista no descansó ni un instante en su civismo y su prédica del diálogo y la transición pacífica hacia la democracia en Cuba. En 2021 fue reconocida, entre otras distinciones, con el Premio Velázquez de las Artes Plásticas del Ministerio de Cultura y Deporte de España. “Cuba hoy es también muchos activistas con intereses diversos que han encontrado un objetivo común: el derecho a tener derechos”, sentenció en junio pasado la actual profesora de la Universidad de Harvard, desde donde sigue coordinando INSTAR y participando de las actividades del 27N.

10- Anamely Ramos

Anamely Ramos, activista y curadora, miembro del MSI. Foto: Facebook


Otra mujer de la esfera del arte devenida activista es Anamely Ramos, quien desde el 2020 se une al trabajo del Movimiento San Isidro (MSI) y a la defensa de los derechos humanos en Cuba. Particularmente destacable es su coordinación de la campaña de acompañamiento “Donde tú caes yo te levanto”, promovida por el MSI tras el 11 de julio, desde donde se visibiliza las historias de vida de los detenidos, se divulgan sus respectivos procesos judiciales, se da soporte económico y emocional, y se busca la liberación inmediata de todos ellos haciendo incidencia internacional.

Desde México, a donde se trasladó este año para cursar un doctorado, se ha mantenido denunciando en manifestaciones públicas y foros de debate, las arbitrariedades del régimen de la isla contra quienes disienten del poder. “No podemos echar sobre otros la responsabilidad que tiene uno. No podemos pretender que hagan otros lo que uno no puede o quiere hacer”, ha dicho la curadora de arte.

Anamely estuvo entre los “acuartelados de San Isidro” en noviembre de 2020, y ha sido arrestada, desalojada y amenazada en múltiples ocasiones por la SE. Además es uno de los nombres invocados en la canción contestataria “Patria y Vida” y de las mujeres que más incomoda a la dictadura.

11- Omara Ruiz Urquiola

Omara Ruiz Urquiola, profesora universitaria y activista. Foto: Facebook


La activista y exprofesora de diseño Omara Ruiz Urquiola continúa siendo un ejemplo de resistencia en Cuba. Su “aliento de vida”, según la letra de Osorbo en la mejor canción del año de los Latin Grammy, sigue inspirando a muchos en el camino hacia la libertad. Omara, paciente de cáncer de mama, ha sufrido los desmanes del sistema de salud cubano, y sistemáticamente ha ofrecido su testimonio en Cuba y ante la mirada internacional.

Expulsada de su trabajo como docente en 2019, golpeada en 2020 en el acuartelamiento del MSI, su labor en 2021 se centró en denunciar en eventos y publicaciones el verdadero rostro del totalitarismo. Además forma parte del equipo de investigadores del Observatorio de Libertad Académica.

Recientemente la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba le entregó el Premio Calixto García “por su valor en la lucha por los derechos humanos”, en la embajada de Lituania en Washington.

12- Marthadela Tamayo

Marthadela Tamayo, activista del CIR. Foto: Facebook


Marthadela Tamayo es una activista miembro de la Red Femenina de Cuba, que reúne en su causa al unísono la lucha antirracista y la lucha contra la violencia de género. “Las mujeres llevan tiempo trabajando en Cuba en el empoderamiento femenino de forma cívica y este movimiento ha crecido y lo seguirá haciendo”, declaró este año a EFE, en el marco de un reportaje sobre la mujer cubana como “agente de cambio” contra la violencia machista. Junto a su pareja, el rapero contestatario Osvaldo Navarro, y el activista Juan Antonio Madrazo Luna, presidente del Comité por la Integración Racial, conforman un grupo de relevancia en la denuncia del racismo social e institucional en Cuba y las discriminaciones que sufre la mujer cubana.

Tamayo fue una de las firmantes de la carta que notificó a las autoridades de La Habana la celebración de una marcha cívica el 20 de noviembre de 2021. Por ello sufrió al menos 6 detenciones arbitrarias.

13- Elena Larrinaga

Elena Larrinaga, presidenta de la Red Femenina de Cuba. Foto: Yanelys Nuñez


La presidenta de la Red Femenina de Cuba, Elena Larrinaga, residente en Madrid, tiene mucha responsabilidad en los logros obtenidos en materia de derechos de la mujer en el año. El monitoreo de feminicidios desde el observatorio de la Red, el reclamo de una Ley Integral contra la Violencia de Género y otros temas llevados a la palestra pública obligaron al régimen a adoptar medidas para no quedar a la saga de los activistas independientes como Elena. “Cuando las mujeres protestan por las condiciones sociales que están sufriendo en la isla, también son víctimas de la violencia institucional”, dijo a EFE la también empresaria. Fundadora del Observatorio Cubano de Derechos Humanos, Larrinaga no limita su activismo a la mujer, sino que sigue abogando por una transición democrática en la isla, para lo cual, según ha expresado, es necesario comprender que “los deseos de Libertad, Patria y Vida exigen sensatez y una clara ruta a seguir”.

14- Mabel Cuesta

Mabel Cuesta, ensayista y poeta cubana. Foto: Facebook


Mabel Cuesta es una poeta, escritora y ensayista cubana que aboga desde hace años por los derechos de la mujer y la erradicación de la violencia de género. Natural de Matanzas y exiliada en Houston, la académica destacó en el 2021 por el corredor humanitario creado por esfuerzo propio y de algunos amigos durante el S.O.S que disparó las alarmas del coronavirus en la ciudad de los puentes. La denuncia de la crisis sanitaria negada por las autoridades y el emplazamiento a Díaz-Canel en una petición popular en Change.org, pusieron en jaque a la soberbia del régimen. Finalmente, Mabel, en coordinación con el corredor de Madrid y la solidaridad de amigos y activistas, lograron llevar la ayuda al país —no sin obstáculos— y distribuirla de sus propias manos, lo que resultó vital en la recuperación de Matanzas y otros territorios.

15- María Matienzo

María Matienzo, periodista independiente cubana.


María Matienzo, una de las héroes del periodismo en Cuba en 2020, continuó una labor incansable en el período que finaliza como defensora de las causas sociales más apremiantes en la actualidad. Mujer, negra y periodista independiente, en su persona y trabajo se integran todas las aristas que inquietan a una dictadura machista, racista y autoritaria, como ha quedado al descubierto en sus reportajes o en las incontables ocasiones en que este año fue sitiada, incomunicada, secuestrada e interrogada por la policía política de la isla. “Si hay algo de felicidad en lo que hago es porque el periodismo me libra de la frustración”, confiesa a pesar de todo la también escritora.

María Matienzo ha realizado un arduo trabajo en la visibilidad de los detenidos del 11J, en los procesos judiciales violentos a los que se han visto sometidos, así como las historias de vida de ellos y de las familias que los cuidan en estas circunstancias.

16- Marta María Ramírez

Martha María Ramírez, comunicadora y activista feminista. Foto: Facebook


Marta María Ramírez es alguien a quien hemos oído presentarse como “mamá de Nina”. Madre soltera, comunicadora y feminista.  Muy activa en redes, destacan sus posts por ofrecer herramientas para distinguir los diferentes tipos de violencias hacia las mujeres, por la sororidad, la crítica a todo tipo de opresiones y la defensa de la libertad.

La coordinadora del fondo PM para audiovisuales, de INSTAR, es periodista independiente y defensora del medio ambiente, las causas animalistas y de la comunidad LGBTIQ+. Ha sido una asidua activista de estas causas en 2021. Su manera de enfocar la maternidad ha servido de ejemplo a otras mujeres en Cuba. De ahí que su discurso sea siempre una coherente mezcla de estos temas, como cuando manifestó que “ya no solo es la ausencia de una ley integral contra la violencia machista [en Cuba], si no de políticas públicas que lo que hacen es cumplir con el mandato patriarcal, de que las mujeres enfrenten la maternidad en soledad”.

17- Katherine Bisquet

Katherine Bisquet, poeta y activista cubana. Foto: Facebook


La voz de la poeta Katherine Bisquet transgredió en 2021 la dimensión de las páginas del libro para convertirse en una poesía de denuncia social permanente. Devenida activista, primero contra las injusticias del Decreto 349 que limita la libertad de creación de los cubanos y más tarde en su apego al MSI y al 27N, la joven escritora fue víctima de detenciones e interrogatorios de la SE en el primer semestre del año, no solo por su activismo sino por la defensa que hacía de artistas detenidos injustamente como fue el caso de su pareja sentimental Hamlet Lavastida.

Luego de ser acosada durante meses por los agentes del régimen, Katherine se convirtió en otro de los rostros del exilio. “Cuba es un país que ha desterrado a todos sus hijos. Todos los cubanos que me rodean aquí en el exilio son desterrados también, porque el solo hecho de que tu existencia sea imposible en ese país y tengas que verte en la obligación de irte sin idea de retorno no es más que otro tipo de destierro”, sentenció al respecto.

18- Iliana Hernández

Iliana Hernández, periodista de Cibercuba y activista política. Foto: Facebook


El periodismo de Iliana Hernández es una muestra de cómo un comunicador puede ser un activista sin dejar de servir a la verdad y los hechos. Iliana es de esas periodistas que no se quedan en la sala de redacción o en casa y deciden salir a ser parte de la realidad que cuentan, incluso en un entorno tan hostil como el cubano. De todo ha intentado el régimen para silenciar a esta mujer que ha dejado al descubierto como nadie las artimañas de los represores en el poder: arrestos arbitrarios, falsas acusaciones, vigilancia policial, prisión domiciliaria, prohibición de salida del país, actos de repudio y un largo etcétera que en 2021, lejos de disuadir a la corresponsal de CiberCuba, le han dado motivos para seguir haciendo lo que tan bien hace. Pero lo mejor de Iliana, por lo que muchos la ven como una influencia positiva para el sueño de libertad de los cubanos, es que su reclamo siempre es coral y trasciende a su persona, como nos advertía a comienzos del año: “si quieren tener una vida digna, podemos hacerlo. Entre todas podemos conseguirlo”.

19- Camila Acosta

Camila Acosta, periodista independiente. Foto: Facebook


Camila Acosta es una de las voces más jóvenes y talentosas del periodismo independiente en Cuba, y al mismo tiempo, sobre todo en 2021, de las más violentadas por el régimen castrista. Bastaría apuntar que la corresponsal de medios como ABC y Cubanet no lo pensó dos veces antes de salir a cubrir las protestas antigubernamentales del pasado 11 de julio, razón por la cual fue detenida por varios días y actualmente permanece en prisión domiciliaria acusada del presunto delito de “instigación a delinquir”, que sustituyó a anteriores acusaciones de “desacato” y “desorden público”. Finalizando noviembre, la periodista fue notificada de su caso abierto con expediente 50/21, por lo que no puede salir del país y se convierte, como otras en esta lista y cientos en Cuba, en una regulada más del sistema.

Camila es igualmente de los integrantes de la sociedad civil cubana que figuran en la campaña de descrédito de los medios oficiales de la isla. Sin embargo, como se demostró tras el 11J, su reconocimiento internacional contrarresta cualquier calumnia del régimen. “No voy a dejar de reportar. Hay que seguir denunciando porque hay mucha gente todavía detenida, y sus familias no saben dónde están. Yo quería estar presa, porque era una oportunidad única para conocer lo que pasaba dentro, todas las historias. Pero sabía, cuando intentaban pactar conmigo, que la presión fuera era muy fuerte”, testimonió tras su liberación en julio.

20- Daymé Arocena

Daymé Arocena, cantante cubana.


“Cuba, una puerta se abre, en el camino hacia ti. Despierta tu corazón, despierta, ya tus hijos se adueñaron de las calles, sin miedo, te abrazaron boca a boca, para no dejarte morir”, reza la letra de la canción “Todo por ti”, en la que la cantante afrocubana Daymé Arocena, junto al músico Pavel Urquiza, se inspiraron para cantarle al pueblo que salió a las calles el 11J exigiendo libertad y democracia para la isla. Tal arrojo le ganó los comentarios racistas del exministro de Cultura cubano Abel Prieto, a los que Arocena respondió recordando la exclusión que sufrió en Cuba antes de volverse famosa en el extranjero: “Sepan que ninguno de ustedes estuviera hablando de mí si no fuera por la gestión de una compañía INGLESA, dado que en Cuba no tenía permiso de trabajo para poder cantar”. En el contexto del 15N, la artista volvió a mostrar su apoyo a los activistas que promovían la marcha pacífica al postear en sus redes que “…el blanco tiene que seguir siendo tendencia”, en alusión al color escogido por los manifestantes.

21- Thais Mailén Franco

Thais Mailén Franco, activista cubana.


La activista Thais Mailén Franco Benítez (Thais FreedomForever) estuvo cinco meses en prisión luego de manifestarse el 30 de abril de 2021 en la calle Obispo, de La Habana Vieja, junto a una decena de activistas que exigían ver al huelguista Otero Alcántara. Thais fue la única mujer de ese grupo, tras la liberación en mayo de Mary Karla Ares, en permanecer prisionera del régimen acusada de “desorden público” y “resistencia”. Puesta en libertad en septiembre pasado y a la espera de juicio, la madre de tres hijos ha seguido su activismo desde las redes sociales. “Quiero que mis hijos vivan en una Cuba libre, donde no haya dictadura, donde por pensar diferente no te caigan a palo, por eso es que yo digo siempre abajo la dictadura”, declaró en una directa a finales de noviembre, cuando la policía política amenazó con regresarla a la prisión de El Guatao, reclusorio de mujeres donde fue injustamente retenida.

Además de estas 21 mujeres ejemplares, y siguiendo las sugerencias de los encuestados, hay que mencionar a tres colectivos que marcaron positivamente el 2021: las madres de los manifestantes del 11J, las mujeres presas políticas y las cinco valientes que denunciaron por acoso sexual al trovador Fernando Bécquer.

Con convocatorias a manifestaciones, huelgas, apelaciones legales, demandas al régimen, denuncias en redes sociales y cuanto recurso ha estado en sus manos, las madres de los detenidos el 11J no han cesado en la lucha por la liberación de sus hijos, consiguiendo despertar una conciencia ciudadana sobre la necesidad y posibilidad de conquistar nuestros derechos, más allá de las arbitrariedades de un sistema despótico que descree de sus propias leyes.

Las mujeres que en la isla permanecen encarceladas por razones políticas, calificadas así por ONG como Amnistía Internacional o Prisoners Defenders, constituyen una fuerza de empuje temida por la dictadura al punto de ordenar la separación de las prisioneras en centros de reclusión como El Guatao, especializado en recibir a reas de todo el país. Tras el 11J, el listado de estas mujeres creció con nombres como las hermanas Angélica y María Cristina Garrido, Lizandra Góngora y Gloria María Valle Pérez, quienes se encuentran prácticamente incomunicadas en prisión, debido al temor del régimen por el poder de alcance de sus denuncias.

Por otro lado, las cinco denuncias de acoso sexual contra una figura pública apegada a la dictadura, reactivaron en diciembre el MeToo que permanecía en las demandas de la sociedad civil cubana. Los testimonios, que primero encontraron resonancia en los activistas independientes en la isla y grupos feministas, alcanzaron en muy poco tiempo espacios oficialistas como la Federación de Mujeres Cubanas, el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) o el Noticiero de la Televisión Cubana, constituyendo un hito sin precedentes que pone al rojo vivo la urgencia de una Ley Integral contra la Violencia de Género en Cuba y efectivas políticas públicas contra todo tipo de violencias hacia las mujeres cubanas.