Un servidor público debe ganar, sostener y cultivar su autoridad moral. El poder sin autoridad moral es burocracia, oportunismo, y enseguida se le reconoce.
Frente al fracaso del sistema comunista y sus efectos sobre la libertad, la economía, la convivencia social y la espiritualidad, esta reflexión propone mirar hacia José Martí.
Una reflexión sobre el miedo, la desorientación y la responsabilidad ciudadana ante un futuro que ya ha comenzado y exige preparación colectiva.