El feminicidio de Rosaidis Donatien, de 23 años, presuntamente a manos de su pareja, en Palma Soriano, confirma una alarma nacional: mujeres asesinadas en sus hogares y un Estado sin respuesta efectiva.
Kirenia Casi Ávila, de 32 años, fue atacada por su expareja en Párraga, Arroyo Naranjo. Deja una bebé de cinco meses y un hijo de seis años.
La muerte de Yunia Lisset Bizet Sánchez, tras una denuncia previa contra su agresor, se suma a la alarmante escalada de feminicidios documentada por observatorios independientes en Cuba.
El feminicidio de Marian Pino Martínez en Matanzas vuelve a evidenciar la falta de protección efectiva para mujeres en Cuba.