La muestra sitúa a Ana Mendieta como una figura central del arte del siglo XX, atravesada por el exilio, el cuerpo y la memoria.
La lectura de "Los orígenes del totalitarismo" por parte de la artivista cubana Tania Bruguera en la Hamburger Bahnhof de Berlín se detuvo por la irrupción de manifestantes pro Palestina.