OGAT documentó 10 feminicidios en Cuba entre julio y agosto, con víctimas de entre 17 y 81 años.
María Consuelo Córdoba sobrevivió a un ataque con ácido cometido por su expareja en Bogotá en 2000. Después de 26 años de secuelas y tratamientos médicos, mantiene una solicitud de eutanasia autorizada desde hace cuatro años.
Aunque las mujeres son mayoría entre quienes reportan en varios medios oficiales cubanos, continúan siendo minoría como protagonistas, fuentes políticas y expertas.
El registro oficial deja fuera casos aún bajo investigación, feminicidios infantiles y otras formas de violencia en Cuba.
Las mujeres no necesitan un certificado de buena conducta para tener derecho a vivir sin violencia.
Un análisis de nueve casos con once personas condenadas revela opacidad judicial, víctimas invisibilizadas y ausencia de políticas integrales de protección.
La campaña propone redes de apoyo, señales de emergencia, kits básicos y rutas de refugio para mujeres en riesgo durante apagones en Cuba.
Ileana Álvarez defendió que una transición democrática en Cuba debe convertir la documentación de la violencia en políticas reales de protección.
La joven cubana desmontó la idea de que el feminicidio es un “problema de pareja” y lo vinculó con relaciones marcadas por dominación, amenazas y abuso.
Cuba suma 25 feminicidios verificados en 2026, mientras organizaciones feministas reclaman protocolos de búsqueda y protección.