“Llevo cinco años recogiendo basura para comer”: cubana denuncia abandono estatal

| Multimedia | 25/05/2026

Magali, una cubana en situación de extrema pobreza, afirmó que lleva más de cinco años recogiendo basura para poder comer y sostener a sus dos hermanos con discapacidad intelectual. Su testimonio fue difundido en redes sociales por el activista David Vela, quien documentó las condiciones de precariedad en las que sobrevive.

En el video, la mujer explica que recoge latas, plásticos y chatarra en vertederos para venderlos o intercambiarlos por algún recurso que le permita conseguir alimentos. La escena resume una realidad cada vez más visible en Cuba: familias sin ingresos suficientes, sin protección efectiva y obligadas a depender de la supervivencia informal.

Una vivienda en peligro y sin condiciones básicas

Según el material difundido por Vela, Magali vive en una casa en peligro de derrumbe, sin cama, sin ropa adecuada y sin zapatos. También relata noches marcadas por los mosquitos y una rutina doméstica reducida a lo mínimo, con una cocina improvisada con leña.

El caso no solo muestra pobreza material, sino una acumulación de vulnerabilidades: una mujer empobrecida, cuidadora de dos personas con discapacidad intelectual, sin recursos estables y sin una respuesta institucional visible que garantice alimentación, vivienda segura o condiciones mínimas de vida.

Solidaridad ciudadana frente al vacío institucional

De acuerdo con el video, la ayuda inmediata llegó por vía comunitaria. David Vela le entregó a Magali alimentos básicos como arroz, frijoles y aceite, en un gesto de solidaridad ciudadana ante la ausencia de soluciones estructurales.

Mientras el discurso oficial sostiene que en Cuba “nadie queda desamparado”, testimonios como el de Magali revelan una fractura profunda entre la narrativa institucional y la vida cotidiana de muchas familias. Para quienes sobreviven en los márgenes, el día a día puede depender de escarbar en la basura, cocinar con leña o esperar la ayuda de otros ciudadanos.

La historia de Magali no es solo una denuncia individual: es el retrato de un país donde la pobreza extrema golpea con especial crudeza a quienes más protección deberían recibir.

▶ Vuela con nosotras

Nuestro proyecto, incluyendo el Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT), y contenidos como este, son el resultado del esfuerzo de muchas personas. Trabajamos de manera independiente en la búsqueda de la verdad, por la igualdad y la justicia social, por la denuncia y la prevención contra toda forma de violencia de género y otras opresiones. Todos nuestros contenidos son de acceso libre y gratuito en Internet. Necesitamos apoyo para poder continuar. Ayúdanos a mantener el vuelo, colabora con una pequeña donación haciendo clic aquí.

(Para cualquier propuesta, sugerencia u otro tipo de colaboración, escríbenos a: contacto@alastensas.com)