Ghosting: la desaparición silenciosa

El ghosting describe la situación en la que una persona corta abruptamente toda comunicación con otra, sin previo aviso, explicación o despedida, y es un fenómeno cada vez más común en las relaciones interpersonales modernas.

| Opinión | 08/04/2024
Imagen de fantasma que representa al ghosting.
Imagen: Laura Vargas

Recuerdo el momento en que me percaté de que algo andaba mal. Las respuestas a mis mensajes se volvieron escasas, luego inexistentes. Los tiempos de comunicación cada vez eran más extensos, los planes se desvanecían en el aire. Cada intento por conectar se estrellaba contra un muro invisible. El silencio se apoderó de nuestra relación, y con él, un sentimiento de vacío y abandono.

La sensación de que alguien que aprecias y consideras cercano simplemente desaparezca de tu vida es desconcertante y dolorosa. Es como si se esfumara en el aire, dejando al otro en un limbo emocional lleno de preguntas sin respuesta. La impresión de ser desechada, de no ser suficiente, de no merecer una explicación, es devastadora. Me encontré hundida en un sinfín de emociones contradictorias: tristeza, ira, confusión, autocrítica, ansiedad, etc. ¿Qué había hecho mal? ¿Por qué no merecía siquiera una despedida?

Ghosting: más que una ausencia repentina

Imagen de un fantasma, simbolizando el ghosting, ruptura de la comunicación sin previo aviso con alguna persona.
Imagen: Laura Vargas

En medio de la confusión, me vi en medio de una búsqueda interna y externa de respuestas. Investigaciones académicas, testimonios personales, conversaciones con amigos y terapeutas; todo en un intento desesperado por comprender este fenómeno y encontrar alguna razón detrás de la desaparición. Reflexioné sobre la complejidad de las relaciones humanas y me di cuenta de que este comportamiento no siempre es un acto de malicia, sino a menudo un reflejo de la incapacidad de la otra persona para enfrentar sus propias emociones o situaciones.

El término ghosting proviene de “ghost” que en su traducción del inglés significa “fantasma” y describe esta situación en la que una persona corta abruptamente toda comunicación con otra, sin previo aviso, explicación o despedida. Es un fenómeno cada vez más común en las relaciones interpersonales. Esta acción deja a la persona abandonada en un estado de desconcierto y dolor, preguntándose qué salió mal y por qué su pareja, amigo o amiga eligió este camino. El ghosting no solo hiere superficialmente; penetra en lo más profundo del alma, dejando cicatrices emocionales difíciles de sanar.

Según estudios psicológicos, el ghosting puede tener diversas motivaciones, que van desde evitar confrontaciones incómodas hasta lidiar con conflictos internos no resueltos. Los expertos sugieren que puede ser una manifestación de inseguridad, una manera de protegerse de la vulnerabilidad que implica expresar nuestras verdaderas emociones. En el contexto de las relaciones interpersonales, el ghosting también puede ser una señal de falta de empatía y respeto hacia el otro, una negación de su humanidad y dignidad.

Además de las motivaciones individuales, este fenómeno también puede estar influenciado por factores culturales y tecnológicos. En la era de la comunicación digital, donde las interacciones cara a cara están siendo reemplazadas por mensajes de texto y redes sociales, el ghosting puede ser visto como una forma conveniente de evitar la confrontación directa. Además, en algunas culturas, la evasión de conflictos es valorada y se considera más apropiado desaparecer silenciosamente que enfrentar los problemas cara a cara. Estos factores pueden contribuir a la prevalencia del ghosting en las relaciones modernas y destacan la importancia de abordar este fenómeno desde una perspectiva cultural más amplia.

El ghosting no solo tiene un impacto emocional inmediato en la persona abandonada, sino que también puede tener repercusiones a largo plazo en su salud mental y sus relaciones sociales. La sensación de rechazo y abandono puede llevar a sentimientos de baja autoestima y ansiedad, y puede dificultar la capacidad de la persona para confiar en los demás en el futuro. Además, puede tener un efecto dominó en las relaciones sociales más amplias, creando tensiones y malentendidos entre amigos compartidos y miembros de la comunidad. Es fundamental reconocer el impacto negativo del ghosting y trabajar hacia la construcción de relaciones basadas en el respeto mutuo y la comunicación abierta.

En el marco de la responsabilidad afectiva, se espera que ambas partes se comprometan a cuidar y respetar los sentimientos y necesidades de la otra. Esto implica una comunicación abierta y honesta, así como la disposición para abordar los conflictos y resolver malentendidos de manera constructiva. La responsabilidad afectiva implica reconocer el impacto de nuestras acciones en los demás y asumir la responsabilidad de mantener relaciones saludables y respetuosas.

En mi caso, inicialmente me sentí herida, confundida y rechazada. Seguí repitiendo nuestra última conversación en mi cabeza, tratando de descubrir qué había hecho mal. Cuanto más tiempo pasaba sin responder, más ansiosa e insegura me volvía. Al final, tuve que aceptar que no iba a tener ningún cierre y seguir adelante. El impacto del efecto ghosting en mi salud mental y mis relaciones fue significativo. Me hizo sentir que no era lo suficientemente buena y erosionó mi confianza en los demás. Me encontré cada vez más cautelosa con mis amistades y menos dispuesta a abrirme a gente nueva.

Autodescubrimiento

Imagen de un cerebro iluminado que simboliza la autosuperación del ghosting.
Imagen: Laura Vargas

Aclaro en este punto que no me ha pasado solo una vez. Sí, me he sentido siempre igual hasta que logro superarlo, o quizás nunca lo he superado, no sé. A medida que el tiempo ha avanzado, he aceptado que algunas preguntas nunca tendrán respuestas. La búsqueda de clausure, de esa sensación de conclusión y paz interior, puede ser un viaje solitario y doloroso. Sin embargo, también es un proceso de autodescubrimiento y crecimiento personal. En lugar de aferrarme al dolor y la ira, elijo el perdón y la compasión. Reconozco que todos llevamos nuestras propias cargas emocionales y que, a veces, las personas actúan desde un lugar de dolor y miedo. Mis “ghosts” no son una excepción; son unas víctimas más de las complejidades del ser humano.

Sin embargo, comprender las motivaciones detrás del ghosting no alivia completamente el dolor. Aceptar que la otra persona no está dispuesta o no es capaz de enfrentar la situación de manera madura y respetuosa es una verdad difícil de asimilar. Aunque sé que no se trata necesariamente de algo que haya hecho mal, el autocuestionamiento sigue rondando mis pensamientos.

El ghosting puede dejar cicatrices, pero también puede ser el catalizador de un proceso de transformación personal. Esta experiencia me ha enseñado a valorar aún más las relaciones genuinas y respetuosas, basadas en la comunicación abierta y el apoyo mutuo. Me ha recordado la importancia de establecer límites saludables y reconocer cuándo es necesario alejarse de este tipo de vínculos. He estado en un viaje de sanación emocional. Hoy, elijo el crecimiento sobre el sufrimiento, la compasión sobre el resentimiento. A través del perdón y la comprensión, libero el peso de la incertidumbre y abrazo la posibilidad de nuevos comienzos con la esperanza de un futuro marcado por relaciones más auténticas y significativas. Aunque el dolor persiste, en ese acto de elección, encuentro la libertad para seguir adelante, sobre todo con la mente en paz.

He comprendido que soy mucho más que las acciones de los demás, y merezco ser tratada con respeto y dignidad en todas mis relaciones. Aunque nuestras vidas han tomado caminos separados, estoy agradecida por los momentos compartidos y las lecciones aprendidas en el proceso.

▶ Vuela con nosotras

Nuestro proyecto, incluyendo el Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT), y contenidos como este, son el resultado del esfuerzo de muchas personas. Trabajamos de manera independiente en la búsqueda de la verdad, por la igualdad y la justicia social, por la denuncia y la prevención contra toda forma de violencia de género y otras opresiones. Todos nuestros contenidos son de acceso libre y gratuito en Internet. Necesitamos apoyo para poder continuar. Ayúdanos a mantener el vuelo, colabora con una pequeña donación haciendo clic aquí.

(Para cualquier propuesta, sugerencia u otro tipo de colaboración, escríbenos a: contacto@alastensas.com)