Las cifras de 2025 muestran que el embarazo y la maternidad adolescente continúan planteando riesgos sanitarios, educativos y de protección para niñas y jóvenes cubanas.
La Resolución 174/2025 obliga a reportar embarazos en menores de 18 años, en un país donde los datos oficiales muestran madres adolescentes con padres adultos y una crisis sanitaria que dificulta la aplicación de la medida.