Considerado el preso político más joven del régimen cubano, Jonathan Muir Burgos, de 16 años, pasó más de tres meses en una cárcel de máxima seguridad para adultos.
Encarcelar a un menor en una prisión de máxima seguridad y luego difundir su imagen sin consentimiento para perjudicarlo, es un abuso institucional.
La CIDH pidió a Cuba proteger la vida, salud e integridad de un adolescente detenido desde marzo tras protestas sociales en Morón.