Considerado el preso político más joven del régimen cubano, Jonathan Muir Burgos, de 16 años, pasó más de tres meses en una cárcel de máxima seguridad para adultos.
Las arbitrariedades cometidas por el régimen cubano contra Maykel Osorbo no son un caso aislado, sino un indicador más del nivel de la represión en Cuba.
La Eurocámara denuncia “la represión brutal e implacable” del régimen y exige poner fin al Acuerdo de Diálogo y Cooperación de la Unión Europea con Cuba.
El OCDH advierte que, mediante el uso sistemático de la represión, el régimen aleja a Cuba de una transición pacífica y la encamina hacia el colapso total.
Un relato desde Marianao, en La Habana, reconstruye la detención de una madre tras exigir comida para su hijo durante una protesta por la crisis humanitaria.
El creador de contenido permanece incomunicado tras un operativo denunciado como desmedido; humoristas como Ulises Toirac y Ramón Mustelier expresaron solidaridad con él.
Entre los sancionados se encuentran el Ministerio del Interior, la Dirección General de Inteligencia y la policía, tres pilares de la represión en la isla.
La persecución política en Cuba no se limita al encarcelamiento de opositores, manifestantes o activistas; también alcanza a sus madres.
Entre los hallazgos del informe anual de OGAT, destaca que, en 2025, el observatorio documentó 40 desapariciones de mujeres, niñas y niños en Cuba.
Un informe documenta la expansión de redes internacionales que respaldan al régimen cubano sin evidenciar condicionamientos en materia de derechos humanos.