“Hablar de la poesía”, de Fina García Marruz, es una de las reflexiones más lúcidas de la literatura cubana sobre la esencia de la creación poética.
En su discurso de aceptación del Premio Nobel, Tawakkul Karman insistió en que no puede haber paz con dignidad sin antes detener la opresión y la injusticia.
En la tensión entre forma y sistema, entre visibilidad e invisibilidad, residen la potencia y la actualidad de la obra de Loló Soldevilla.
Periodista y asesora de las grandes casas de moda europeas, Ana María Borrero es una figura casi olvidada por la historia de la cultura cubana.
Wangari Maathai fue la primera mujer africana en recibir el Premio Nobel de la Paz. Su labor ha sido esencial para el empoderamiento de las mujeres rurales.
Relegado por las instituciones culturales cubanas, Raimundo Lazo dejó una huella imborrable en la cultura nacional y latinoamericana.
Sin aspaviento ni concesiones, la obra de Zilia Sánchez ofrece uno de los aportes más incisivos al pensamiento de la forma en el arte contemporáneo.
Una revisión crítica de la obra de Patricia Nieto que desmonta las etiquetas del arte identitario y propone su pintura como un espacio de conflicto entre materia, cuerpo e identidad.
Manuel González Nogueira construye una novela desmitificadora que recorre cinco siglos de historia cubana para cuestionar mitos, figuras y relatos dominantes.
Carmen Herrera encarna una doble invisibilidad: la de un sistema artístico que no la reconoció y la de un contexto que nunca la integró.