Una delegación de la administración Trump impuso al régimen cubano un plazo de dos semanas para hacer cambios como “muestra de buena fe”, según USA Today.
Tras meses de tensión entre Washington y La Habana, la administración Trump acelera los planes para una operación militar en Cuba, según varios medios.
Claudia Sheinbaum anuncia que busca reactivar el suministro de petróleo a Cuba, mientras EE.UU. advierte que se reserva el derecho de confiscar buques.
Trump asegura que un barco de petróleo no resolverá la crisis en la isla y que no le molesta que Rusia lo haya enviado, porque los cubanos “tienen que sobrevivir”.
“Hoy, cuando Cuba se halla en una encrucijada histórica, debemos tener muy claro lo que el pueblo cubano merece: la libertad”, afirma Daniella Levine.
La política de Trump hacia Cuba combina el bloqueo energético como palanca de presión, la diplomacia y la intervención militar como último recurso.
Irán asegura que Trump miente para ganar tiempo, e Israel dice que continuará sus ataques hasta conseguir que se garanticen sus intereses vitales.
Cuba estaría dispuesta a compensar a EE.UU. por las propiedades confiscadas, pero insiste en que el acuerdo deberá contemplar las demandas cubanas.
Estados Unidos presiona para lograr un cambio de régimen en Cuba y Díaz-Canel responde con agresividad en medio de la crisis.
“Creo que tendré el honor de tomar Cuba”, afirma Donald Trump: “Puedo hacer lo que quiera con ella. Es una nación muy debilitada.”